Semana del Prematuro

En «ALGO ESTA PASANDO» hablamos con Valeria Alfonso, encargada del Centro de Estimulación Temprana de nuestro pueblo, quien se refirió, en este caso, a la importancia de realizar los controles necesarios en los bebés para evitar la retinopatía del prematuro.

Valeria, junto con la Doctora Cecilia Visintín, dialogaron con el oftalmólogo Dr. Javier Lettieri, sobre la prevención de la retinopatía y las secuelas que la misma puede traer.

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Retinopatía del Prematuro: 100 nuevos casos por año son evitables

Se desarrolla la campaña “Semana del Prematuro” que se celebra el 11 de octubre con el objetivo de instalar en la agenda pública la problemática de la prematurez desde una perspectiva de derechos y con la participación tanto de los equipos de salud, la familia y la comunidad.

UNICEF junto al Ministerio de Salud de la Nación presenta por quinto año consecutivo la campaña “Semana del Prematuro” Este año la campaña prioriza el derecho nº 6 del Decálogo del Prematuro que enuncia que “Cada prematuro tiene derecho a la prevención de la ceguera por retinopatía del prematuro (ROP)”. Se enfatiza la necesidad de garantizar la calidad de atención de los recién nacidos prematuramente para evitar la retinopatía del prematuro (ROP) que cuando no es diagnosticada, tratada y controlada de forma oportuna puede dejar severas secuelas que incluyen la ceguera. De hecho, la ROP es la primera causa de ceguera infantil.

En Argentina cada año se registran 800 casos nuevos de ROP y 15 % de ellos evoluciona desfavorablemente, quedando con baja visión o ceguera. Se trata de 100 niños o niñas que vivirán con una discapacidad que pudo haberse evitado. Estos casos se explican por la falta tanto de un diagnóstico oportuno y adecuado como por el no acceso al tratamiento, lo que ocasiona que el niño o niña tenga su retina total o parcialmente desprendida.

La ROP se presenta en recién nacidos prematuros (menores de 37 semanas de gestación) y cuanto menor sea su edad gestacional, mayor será el riesgo de padecerla. Con los debidos cuidados, no debería haber secuelas por retinopatía entre los recién nacidos con una edad de gestación igual o mayor a 32 semanas y/o un peso mayor a 1 500 gramos. Los denominados «casos inusuales», son los casos que terminan con una ROP grave en un niño prematuro que pesó más de 1 500 gramos y/o tuvo una edad de gestación mayor que 32 semanas al nacer. Dos de cada diez de los casos de ROP detectados en el país son inusuales, hecho que en países con similares condiciones a la Argentina no ocurre.

La ceguera por retinopatía es prevenible, pero para que la prevención y la atención sea efectiva tanto el sistema de salud como las familias deben estar preparados. Respecto a los servicios, se sabe que el tratamiento mundialmente recomendado y probado en la actualidad es el que se realiza con diodo láser. Todos los servicios que asisten a bebés prematuros con diagnóstico de ROP deben contar con los medios para garantizar este tratamiento. El mismo debe realizarse dentro de las 72 horas de indicado, idealmente en el mismo servicio de neonatología donde está internado el bebé, por lo que se requiere un equipo portátil. Es preferible trasladar a un oftalmólogo con su equipo de láser y no al bebé, a veces a grandes distancias, para su tratamiento.

Los padres o quién este al cuidado del bebé deben ser informados sobre la ROP y sobre cómo pueden cooperar en los cuidados para evitar que ocurra; por ejemplo,
solicitar información sobre los resultados de los controles oftalmológicos o fondo de ojos, aprender a monitorear el oxígeno que se administra al bebé. La única forma de diagnosticar la ROP es a través de fondo de ojo, diagnosticado por un médico oftalmólogo. Por esto es fundamental que antes del alta, los padres sepan el resultado del fondo de ojo y continúen con los controles según corresponda.

También es muy importante el control oftalmológico durante toda la infancia y adolescencia de los niños que tuvieron ROP tratada (con buena evolución o con secuelas) y que sean evaluados para recibir estimulación visual temprana en los casos que así lo requieran, educación especial para su habilitación y rehabilitación.

Si por alguna razón no se pudo prevenir, los recién nacidos prematuros tienen derecho a que el Estado les provea lo necesario para lograr las mismas oportunidades de integración social que los que nacieron a término, incluyendo escuelas y servicios de rehabilitación cercanos a su casa.

Fuente: www.elsigloweb.com