La marcha de silencio por Nisman, con picos altos y bajos en el sudoeste

Mientras en Coronel Suárez marcharon unas 3.000 personas y en Coronel Pringles alrededor de 800, en sitios como Patagones apenas lo hicieron 30.

La marcha nacional por el esclarecimiento de la muerte del fiscal Alberto Nisman registró anoche dispares niveles de adhesión en el sudoeste bonaerense, aunque hubo ciudades como Coronel Suárez y Coronel Pringles en que, sin dudas, superó todas las expectativas de los organizadores.

En el caso de Suárez, nada menos que 3 mil personas se sumaron a la marcha. Pacíficamente, sin identificaciones partidarias y sólo acompañados en algunos casos por la bandera argentina, desde niños hasta personas mayores en silla de ruedas se congregaron en la plaza San Martín para luego caminar las calles Mitre, Villegas y Belgrano.

Durante la manifestación -que tuvo una masividad pocas veces vista en la historia reciente de Coronel Suárez-, los vecinos entonaron el Himno y se unieron en el reclamo de “justicia” y “una Argentina democrática”.

Otro de los sitios con alto nivel de adhesión fue Pringles, donde se calcula que marcharon unas 800 personas. La marcha dio inicio pasadas las 20, frente al palacio municipal y llegó hasta la Ayudantía de Fiscal, donde se entonó el Himno nacional.

“Fue una marcha exitosa y un acto de una gran madurez política”, enfatizó Lisandro Matzkin, presidente de la agrupación vecinalista Compromiso Pringles y referente seccional del massismo.

Una de las particularidades de la marcha fue la participación de los padres del joven asesinado en 2004, Federico Nicolás Margiotta, cuyo crimen aún está impune. También estuvo el intendente Carlos Oreste (FR).

Algo similar ocurrió en Coronel Dorrego, donde el intendente Fabián Zorzano (UCR) también se sumó al reclamo de justicia. De la marcha que se desarrolló en esta ciudad tomaron parte más de 300 dorreguenses, entre vecinos, dirigentes y productores, quienes se concentraron en la plaza Manuel Dorrego. La columna marchó en silencio, con apenas dos banderas argentinas, y recorrió unas siete cuadras céntricas.

La desconcentración se produjo luego de la entonación del Himno y un cerrado aplauso en reclamo del esclarecimiento de la muerte del fiscal Nisman.

Además de Zorzano, estuvo presente el titular del Concejo Deliberante, Raúl Reyes; y los referentes locales del PRO, Guillermo Lozano, y del Frente Renovador, Domingo Fortunato, entre otros.

En el distrito de Villarino, la marcha más importante tuvo lugar en la zona sur. Unos 350 vecinos, concejales de todo el arco opositor -no hubo ni uno del FPV- y dirigentes agropecuarios se congregaron en el cruce de las calles 7 y 22, de Pedro Luro, para marchar hasta la plaza central. Allí cantaron el Himno e hicieron un minuto de silencio. En tanto, en Médanos, la cabecera del partido, apenas 60 personas marcharon por la plaza Independencia.

En la ciudad de Pigüé, en tanto, unas 200 personas se unieron a la marcha. Los vecinos se reunieron en la plaza Sarmiento, frente al recinto del Concejo Deliberante, y desde allí marcharon por la avenida Casey.

La mayor parte del tiempo se mantuvieron en silencio, salvo cuando se escucharon cerrados aplausos o cuando se detuvieron a cantar a capella el Himno nacional. En la localidad de Saavedra, en cambio, se sumaron a la marcha apenas unas 30 personas.

Otra de las ciudades de la zona con una aceptable convocatoria fue Tres Arroyos, donde unas 400 personas -pero ningún funcionario judicial- marcharon ayer en silencio, desde las 18, por la plaza San Martín. Pese a que el intendente Carlos Sánchez había firmado el pasado sábado un documento en apoyo a la presidenta Cristina Fernández, varios miembros de su gabinete se sumaron.

Dentro del distrito de Tornquist, la principal manifestación tuvo lugar en Sierra de la Ventana, donde aproximadamente 200 vecinos se desplazaron por la Avenida del Libertador General San Martín. La marcha se desarrolló en silencio y sin banderas, salvo la nacional que lideraba la columna. En la ciudad cabecera apenas hubo 15 personas en la plaza.

Fuente: La Nueva