La lluvia nuevamente trajo problemas en caminos rurales de Adolfo Alsina

Cayeron unos 100 milímetros durante el último fin de semana. Desbordó el arroyo Pigüé, llega agua desde Puan al sector sur y lago Epecuén subió su nivel 80 cm.

En cuatro meses, el nivel del lago Epecuén subió 80 centímetros. Si bien en sí esta cuestión no representa un riesgo real de inundación para Carhué y sus alrededores, basta como ejemplo para explicar por qué desde abril en adelante la cabecera de Adolfo Alsina y las localidades del sur del distrito han sufrido graves problemas por las lluvias.

Después de algunas semanas en las que parecía que el agua se podía retirar de los caminos rurales y permitir la finalización de los arreglos, desde el viernes en adelante se registraron -en promedio- unos 100 milímetros de precipitación en todo el distrito, volviendo todo como al principio y hasta ocasionando problemas y evacuaciones en un barrio carhuense.

Cuando todavía los cielos se presentan muy amenazantes y se teme que en las próximas horas siga lloviendo, ya hay entre ocho y diez puntos caminos rurales cortados por presencia de agua en todo el distrito, como los que comunican Rivera con Vila Maza, o los que se encuentran en cercanías de Leubucó y Yutuyaco.

El camino que une Darregueira con Esteban Gascón también se encuentra comprometido; así como el que va desde Carhué hacia el sur del partido. Al ser una arteria troncal -su traza se corresponde con la ruta provincial 65-, la comuna está destinando varios recursos para mantenerlo transitable, aunque en algunos sectores es imposible ingresar con maquinarias; por ello, se recomienda sólo el uso de camionetas o vehículos doble tracción.

“Por el momento es imposible tener un censo del daño que pueden haber causado las lluvias, ya que todavía se está moviendo agua por los caminos. Además, nos es imposible entrar en algunos lugares para intentar algunos arreglos o ver qué está pasando”, reconoció el intendente de Adolfo Alsina, David Hirtz.

“Lamentablemente, estamos como hace unos meses atrás. El viernes cayeron de golpe unos 100 milímetros de promedio en buena parte del distrito que, sumados a lo que venía lloviendo y el agua que no ha dejado de decantar desde el norte de Puan hacia el sur de nuestro distrito, han complicado nuevamente toda la situación”, agregó.

El funcionario recordó que en el peor momento de las inundaciones en la zona de San Miguel Arcángel, llegó a haber unos 80 productores aislados en sus campos y que, hasta la llegada de las últimas lluvias, ya se había solucionado el problema de accesibilidad a casi todos ellos; solo algunos pocos debían realizar un rodeo para llegar a sus establecimientos.

“Cuando todo parecía que se había terminado, con el cambio de El Niño a La Niña, y porque se esperaba que los últimos meses del año fueran secos, ha llegado esto: se ha duplicado el nivel de lluvias, las napas ya no absorben más y los campos están encharcados. Estamos igual o peor que en abril”, lamentó.

En Villa Azul

En Carhué, explicó Hirtz, el problema se dio en el barrio Villa Azul -sobre el ingreso noreste a la ciudad-, donde debido al desborde del arroyo Pigüé y el anegamiento de varios campos de la zona, terminó desbordando a su vez un canal de guada, provocando que el agua utilizara las calles como canales de desagüe.

En un momento, el caudal fue tan intenso que se debió evacuar algunas viviendas, donde se midieron hasta 50 centímetros de altura de agua. Para solucionar parte del problema, trabajadores municipales se vieron obligados a romper las calles con retroexcavadoras, para aligerar el escurrimiento de las aguas.

“Le pedimos a la subsecretaría de Recursos Hídricos que venga a nuestro distrito y nos dé indicaciones técnicas, porque esto no ocurría desde la época de las inundaciones, hace 30 años”, dijo.

Hirtz también señaló que también debido al caudal de agua que traía el arroyo Pigüé desde las sierras, provocó la entrada masiva de líquido hacia la laguna Epecuén, provocando incluso que el agua ingresara en las ruinas de la villa, tapando parte del balneario.

Además, debido a un fuerte viento que se dio desde el oeste, se formó un oleaje que llegó a inundar parte del camino costero -que va desde Carhué hacia las ruinas, bordeando la orilla del lago-.

“Hoy ya no llega al camino, pero no estamos tan lejos de tener una complicación; por eso, estamos trabando y reforzando los tramos más bajos. Pero la realidad también indica que Epecuén creció 80 centímetros de altura en los últimos meses”, concluyó.

Fuente: La Nueva