“Hay obras hechas en la cuenca que nos aseguran que en Carhué no vamos a tener ningún problema”

El Agrimensor Fabio Robilotte, encargado de la oficina de Control y Seguimiento Hídrico municipal, asegura que pese a los altos milimetrajes de lluvias y al agua que ingresa al Lago, no debiera existir motivo de preocupación, porque “tenemos revancha” y “porque en Las Encadenadas hay obras de regulación, compuertas y canales”.

“Personalmente estoy tranquilo en cuanto a la situación del agua, quizá sea porque estoy en el tema desde 2001; sé cómo evoluciona el Lago, los altos y bajos que tiene, los regímenes de lluvias y demás, así como lo sabe el Intendente, porque también participa en las reuniones del Comité de Cuenca”, aseveró a CAMBIO 2000 el agrimensor Fabio Robilotte, quien tiene a su cargo la oficina municipal de Seguimiento Hídrico, al ser consultado por la situación de Adolfo Alsina en esta etapa en la cual además de copiosas y reiteradas lluvias, está ingresando agua a Epecuén en forma permanente y por distintas vías.

“También conocemos cómo evolucionan las lagunas que componen el sistema de Las Encadenadas, tanto Alsina, como Cochicó, del Monte o Venado, y entonces, debemos decir que realmente no nos preocupa el nivel del Lago Epecuén ni la situación hídrica del sistema”, sostuvo el funcionario.
Añadió que “desde 2001 venimos trabajando en este tema, en tiempos del intendente Gutt, cuando hubo gente que quería cortar la ruta y hacer una movilización. En ese año teníamos un nivel de agua muy alto, estábamos hablando de casi 100 metros sobre el nivel del mar, y hoy estamos en 94,50; o sea que estamos 5 metros más abajo que en 2001”.

“En este orden debemos acordarnos que por entonces nos bañábamos en lo que era La Isla, y nos tirábamos de cabeza porque había agua, y hoy eso está seco; al agua la tenemos atrás de El Cristo, y si la tuviéramos allí, tampoco debiéramos preocuparnos porque tenemos revancha; hay obras hechas en la cuenca que nos aseguran que en Carhué no vamos a tener ningún problema, como tampoco en Las Encadenadas del Oeste, porque hay obras de regulación, compuertas y canales que en el 85 no estaban y tampoco en 2001, pero hoy están”.

Más adelante, Robilotte subrayó que “nos faltan más de 5 metros para que el Lago arribe a su cota máxima; o sea que es muchísima el agua que tiene que entrar para subir esa cantidad de metros. Y debemos pensar por ejemplo, que el camino a Epecuén se liberó hace unos cuatro años, y hasta ese momento, nadie tenía ninguna preocupación vinculada a ese camino, y a cambio lo teníamos como una cosa normal. Hoy se ha dejado de ver normal que el camino esté bajo agua; y por ahí es natural que así sea, porque hablamos de un recurso turístico, de la playa Eco Sustentable, las ruinas, y demás; pero las ruinas son ruinas, y la playa está montada con elementos móviles, posibles de ser desplazados, tal como sucederá por estos días, ya que así lo estuvimos acordando con el secretario de Turismo Javier Andres”.

El funcionario acotó más tarde que “la situación por ahí es preocupante para los dos o tres meses de verano en los cuales la gente utiliza ese espacio de playa y el Lago en general, pero no es preocupante para la comunidad o la ciudad de Carhué”.

“Creo que el temor deviene por una foto aérea que anda circulando en las redes, que al verla la gente se asusta; se trata del camino de El Mataco, donde se ve que está pasando agua de Del Monte hacia El Venado; lo que también es normal, y siempre sucedió que el agua pase, ya que si bien se hicieron las compuertas, la Provincia nunca hizo el alteo del terraplén de El Mataco, que ya se licitó y la obra inicia en estos días. Ese pase de agua que se ve, no es tanta”, apuntó Robilotte.

“Se trata de dos alcantarillas por las cuales toda la vida pasó. Las compuertas se hicieron, la obra quedó inconclusa y el intendente Álvarez la peleó, y ahora el 14 de noviembre hay una audiencia pública en Guaminí para explicar cuál es la obra que se hará y de ese modo poder tranquilizar a la comunidad de que esa obra no les traerá consecuencias de inundación, porque también tienen terraplén de guarda, estaciones de bombeo, compuertas, y demás”, agregó.

“Aportes propios”

“No sé por qué la gente se asusta con la laguna de Epecuén, que creció 95 centímetros en un año, y es por aportes propios del arroyo Pigüé, del Pull, del arroyo Los Loros, o todo lo que viene de los médanos de Masallé, que son aportes propios de la laguna. Además no debemos perder de vista que estamos en un año en el que van lloviendo más de 1500 milímetros cuando generalmente precipitan la mitad, con lo cual es normal que la laguna haya crecido lo que creció”.

“Viene la evaporación”

Fabio Robilotte destacó asimismo que “ahora ya estamos entrando en la época de máxima evaporación; y si bien en los próximos días, Epecuén crecerá unos 15 ó 20 centímetros más porque todavía no se cortaron las precipitaciones, y casi con seguridad se cortará el camino a Epecuén, no debe haber temor, porque automáticamente entraremos en período de evaporación, con un verano seco, tal como lo indican los pronósticos. Con ello Epecuén va a bajar casi 40 ó 50 centímetros desde noviembre a abril de 2017, y el camino quedará libre, así como habrá playa”.

“La instantánea del sábado 15”

“Realmente yo no veo ningún tipo de inconveniente, y no quiero que la comunidad sienta temor, aunque entiendo que suceda, alimentado por la instantánea, la fotografía del momento, en la que el sábado 15 vieron el acceso Héroes de Malvinas cortado por el desborde de Los Loros; la entrada por el arroyo Pigüé, porque el vertedero funcionó como es debido, mientras la crecida ingresaba a Epecuén y el resto se iba hacia el Venado. También vieron el vertedero de El Venado desbordado, el agua en Villa Azul y demás; y todo eso alarmó a la gente, aunque a poco andar ya esa agua no estuvo más porque escurrió, drenó, y Epecuén creció 10 centímetros por agua propia, que no viene de otro lugar o de otra cuenca”, sostuvo.

Para finalizar, el agrimensor Fabio Robilotte puso de relieve que “quiero que la gente se quede tranquila; no va a pasar nada raro; deben saber que la laguna tiene bordes móviles, que crece y baja, y para que sepan, informo que tras esta temporada de lluvias, para volver a los niveles del año pasado, demandará unos tres años”, concluyó el encargado de la oficina de Control y Seguimiento Hídrico local.

Fuente: Cambio 2000