Escapada a Guaminí: La Sistina

En Guaminí, al oeste de la provincia de Buenos Aires se encuentra esta estancia en la que entregarse a una caminata tiene la magia de una meditación ya que suele merodear una bandada de flamencos. Un paseo por la propiedad en carruaje menonita o en bicicleta sin rumbo aparente también obra efectos liberadores: la isla grande tiene 600 hectáreas.

También hay una isla chica donde anidan las aves.

Cerca de la casa, el banco junto al olivo centenario es el lugar imbatible para la lectura.

La Sistina es una tierra aparte, un paisaje apaisado con un área boscosa, pastizales y árboles dispersos por el que andan ciervos, vizcachas, perdices, guanacos, antílopes (¡antílopes!), pavos reales, dos caballos salvajes que siempre están juntos y son inalcanzables. Hay que conformarse con adivinar sus figuras entre los tamariscos y eucaliptus que rodean el casco. El avistaje de aves, los safaris fotográficos, el trekking, y los deportes náuticos son las actividades habituales.

Antes de sus actuales propietarios, el holding Salentein, la condesa húngara Ena Wenckheim fue ama y señora de esta isla en la que hizo construir una mansión luminosa, de paredes blancas, con muchos cuartos para recibir a su cohorte de amigos europeos, y un enorme living que es todo ventanal del techo al piso. No hay LCD que lo emparde ni mejor programa que el de los bichos que aparecen y se esfuman. Al caer la tarde, este ámbito se convierte en el lugar perfecto para la charla, la música, un trago, un buen vino.

La llegada a este remanso tiene sus prolegómenos. Una vez en Guaminí, hay que enfilar directo a la Laguna del Monte y desde un muelle privado abordar la lancha de La Sistina que en pocos minutos cruza a la isla grande. En la orilla espera el carruaje menonita para trasladar bártulos y huéspedes hasta la casa.

Aquí las noches se hunden en el silencio más absoluto. Son noches reparadoras que auguran el mejor de los despertares, con energético, delicioso desayuno en el que se lucen mermeladas y una excelente panificación hechas in situ. Igual que todo lo que la cocina aquí ofrece, que es de primerísima.

Datos útiles

www.estancialasistina.com
Laguna del Monte, Guaminí.
Contacto: Juan Emilio Vitali.
jvitali@salenteintourism.com

Por Mariana Casajús.Nota publicada en agosto de 2014.

Fuente: www.lugaresdeviaje.com