Enfermera treslomense condenada por maltratar a una anciana ciega

Los hechos ocurrieron en 2013 en el Hogar de ancianos que depende del hospital de Tres Lomas. El delito fue investigado desde la UFI 5. Un fallo que marca jurisprudencia, dos años y seis de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para ejercer la profesión. La víctima tenía 92 años .

El juicio se ventiló en el Juzgado Correcional Nª 1 a cargo de la doctora Alejandra Lopardo Grana. La única imputada era una enfermera, Natalia Elizabet Diez a la que inicialmente se acusó de “severidades” aunque en principio el cargo fue de “vejaciones”.

En el curso de las audiencias, se dio por probado que “… desde el mes de octubre de 2013 hasta el día 4 de noviembre del mismo año, Natalia Elisabet Diez, haciendo abuso de su función de enfermera y encargada de uno de los turnos del Pabellón 2 del Hogar de Ancianos del Hospital Municipal de Tres Lomas, en reiteradas oportunidades maltrató física y psicológicamente a una anciana residente del lugar, . Teresa Andrés de 91 años de edad, quien es no vidente, infligiéndole un trato mortificante innecesario consistente en llevarla con los pies a la rastra por el lugar, dejarla tirada en el piso , taparle la cara con la frazada, retorcerle el dedo, entre otros, a la vez que hacía comentarios irónicos sobre la señora diciendo “y …de cualquier ataque de esto se puede morir…” ocasionando con tal accionar un desmejoramiento general de su salud” señala parte del fallo.

Estremecedor

Entre los testigos, Alba Mabel Ditzel expuso que “… su madre se encuentra internada en el Hogar de Ancianos del Hospital Municipal de Tres Lomas, hace cinco años que está ciega, que escuchaba de su parte que recibía maltratos, la pellizcaban, haciendo en su mano lo que le hacían a ella, también le refirió que la habían arrastrado, ella no le creía porque tenía Alzheimer, no podía entender que fuera cierto, tampoco su madre puede caminar, había que sostenerla, se desplazaba en un andador, al no ver reconocía voces, estaba mal física y psicológicamente, un día la dicente llegó y le dijo “no me toques el dedo que me lo quebraron anoche”, ella no le vio nada. Agregó que ya habían pasado unos días, se encontraba en la farmacia y recibió un mensaje que le decía que necesitaba hablar, que por favor no podía seguir lo que estaba pasando, se trataba de Marilina Maldonado, la dicente se dirigió a su domicilio y ésta le narró con lujo de detalles lo que le había sucedido a su madre, dando detalles que su madre llamaba para saber si no estaba sola, decía “chicas, chicas”, en una ocasión estaba en el comedor y la imputada Diez la llevó a la cama y le decía “cállate vieja de mierda, no sé por qué no te morís, tu hija no te hace caso”.

También se escuchó el testimonio de otra mujer que contó que una noche había ingresado ingresó a la habitación y la encontró a Natalia tapándole la cara a su madre y le decía “cállate, cállate” y le hizo apagar la luz.

Fuente: La Opinión